La salud de los niños en la Franja de Gaza se agrava debido a enfermedades de la piel, como la varicela, cuyos casos están en ascenso.
Los menores sufren por la falta de alimentos y la precaria situación sanitaria, con una respuesta insuficiente de insumos y medicamentos.
El departamento de emergencias del complejo médico local reportó un aumento contundente de 10.000 casos confirmados de varicela, lo que colapsa el sistema sanitario.
La falta de agua potable y las altas temperaturas en las tiendas de campaña contribuyen a la crisis humanitaria, afectando especialmente a los más pequeños.