Se relata un esquema de venta de propiedades en Vicente López, donde se prometía "vista al río" como un atractivo principal, pero esta promesa resultaba temporal.
Los compradores pagaban por la vista al río por un período determinado, hasta que la construcción de nuevos edificios obstruía parcialmente la panorámica, generando insatisfacción.
Se compara esta situación con una forma de "extorsión correcta", donde se vendía un beneficio temporal que luego se perdía, a diferencia de la extorsión a "gente de bien" mencionada anteriormente.