El gobierno de Venezuela se niega a dar cifras oficiales sobre el número de desaparecidos tras el terremoto, lo que genera una profunda angustia en las familias que no saben si sus seres queridos han sido enterrados.
La oposición y organizaciones de derechos humanos estiman que hay 50.000 desaparecidos, mientras que la cifra de víctimas mortales asciende a 4.490. De estas, 300 han sido enterradas sin identificar, lo que agrava el drama para los familiares.
El gobierno asegura que se están siguiendo protocolos forenses y pruebas de ADN, pero la magnitud del desastre y los escombros dificultan la identificación de los cuerpos.