En Chitanova, el concejal Giuseppe "Pepe" Morabito continúa su labor de activismo frente al problema de las "vacas sagradas" de la mafia, ahora con avistamientos inusuales en el centro del pueblo.
Pepe registra las huellas dejadas por los animales como prueba de su presencia, demostrando que el problema se extiende incluso a zonas urbanas. Vecinos relatan sus encuentros peligrosos con los toros, evidenciando el riesgo que representan para la seguridad de los habitantes.
A pesar de los esfuerzos y la dedicación de Pepe, la situación sigue siendo precaria, con la constante amenaza de los animales y la dificultad para encontrar soluciones definitivas. La comunidad reconoce su labor y la importancia de su lucha.