Se informa sobre una comunicación recibida por la familia de Alejandra, que aumenta la preocupación sobre su paradero. La familia expresa tener muchas preguntas pero pocas respuestas, y se cuestiona si alguien está manipulando a Alejandra o si le robaron el teléfono.
La única información concreta que manejan es el cierre de la sesión de Google en el teléfono de Alejandra. No saben si fue ella quien lo cerró, si alguien lo hizo por ella, o si el teléfono fue robado. Esta situación genera incertidumbre y la sensación de que se están intentando cubrir rastros.