La Unión Europea estudia restringir el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales y plataformas digitales para reforzar la protección de los menores. La propuesta incluye prohibir el acceso a menores de 13 años sin supervisión parental y un acceso gradual entre los 13 y 18 años.
La iniciativa busca evitar funciones adictivas y priorizar el tiempo en el mundo real para el desarrollo infantil. Bruselas intensifica la presión sobre gigantes tecnológicos como Facebook, Instagram y TikTok, exigiendo modificaciones en sus funciones.
Varios países de la UE ya han adoptado o estudian restricciones similares. Expertos coinciden en la necesidad de adaptar la regulación a la tecnología en constante evolución para proteger a los jóvenes de riesgos emergentes.