Se interrumpe a Antonio (presumiblemente un actor o figura pública) con preguntas sobre su salud y cómo transita sus días. Ante la insistencia del periodista, Antonio reacciona con enojo, pidiendo que lo dejen en paz y cuestionando la pertinencia de las preguntas, especialmente si se trabaja en ese medio.
Se hace una mención a Pachano y se critica la actitud de algunos periodistas que insisten con preguntas personales, comparando la situación con la de los actores que buscan trabajo. Se sugiere que si se trabaja de eso, se debe estar preparado para este tipo de situaciones.