Se plantea la hipótesis de que Alejandra podría estar siendo manipulada o incentivada por alguien, lo que explicaría su comportamiento y el cierre de sus sesiones en redes sociales. Se sugiere que el organizador de la carrera podría tener responsabilidad en la situación, y que los mapuches reaccionaron ante la falta de comunicación o permiso.
La discusión gira en torno a la posibilidad de que Alejandra no haya actuado por voluntad propia, sino influenciada por terceros. Se menciona la falta de voluntad para solucionar problemas en otras situaciones como Fuerte Apache, y se espera que en este caso haya una resolución.