Se analizó el mensaje de Scaloni, interpretando que busca quitarle peso histórico al enfrentamiento contra Inglaterra y centrarse en el presente del torneo.
Se planteó que, al ser una semifinal de un Mundial, no hay favoritos claros y que el partido será duro, considerando el rendimiento de la selección argentina en encuentros anteriores, donde a veces costó generar juego fluido.
Se mencionó que los próximos rivales, como Inglaterra, España y Francia, son equipos muy fuertes, y que la Argentina deberá adaptarse a un nivel de competencia superior al de fases previas.