Se discute el impacto del próximo partido de la selección argentina en la semana laboral, anticipando una paralización generalizada el miércoles por la tarde. Se sugiere que las empresas podrían considerar modalidades de home office o permitir salidas anticipadas para que los empleados puedan ver el encuentro.
Se considera que mantener a los empleados en sus puestos de trabajo sin poder rendir plenamente durante el partido no sería productivo. La expectativa es que el país se paralice a partir de las 15 o 16 horas, como suele ocurrir en fechas importantes para el seleccionado.