Se destaca la profunda amistad y admiración mutua entre Lionel Scaloni y Pablo Aymar, compañeros en la selección argentina Sub-20 en el Mundial de Malasia 1997.
Se narra un momento crucial de ese torneo: el partido de cuartos de final contra Brasil. Con el marcador empatado y a falta de 10 minutos para el final, Scaloni anotó un gol tras una jugada iniciada por Riquelme. Este gol fue decisivo para la victoria argentina.
Se comenta la reacción de Scaloni ante el gol, describiendo que "se va sin gritar el gol". Al ser consultado sobre esto, Scaloni explica que en ese momento de alta tensión y calor, la prioridad era seguir concentrado en el partido.
Se menciona que, a pesar de la intensidad del momento, Scaloni y Aymar mantuvieron el contacto a lo largo de los años y compartieron experiencias, como la amistad y la admiración recíproca.