Se destaca la firmeza y dureza del diagnóstico de Scaloni sobre el funcionamiento del equipo, a pesar de su habitual educación. El técnico se mostró muy disgustado con el rendimiento general en el último partido, considerándolo el peor del Mundial.
Esta autocrítica del entrenador sugiere que habrá variantes en el equipo para el próximo encuentro contra Inglaterra, ya que raramente repite la formación y el diagnóstico del técnico indica la necesidad de correcciones.