Se advierte sobre el intento de algunos sectores de aprovechar las declaraciones del técnico de la selección argentina para generar rédito político y profundizar la grieta en el país. Se critica a aquellos que se definen como "anti-Messi" y "anti-selección", y que luego reaccionan ante los informes que los exponen.
Se insta a comprender el contexto de las declaraciones del técnico y a no caer en la manipulación política. Se menciona la controversia generada por las afinidades políticas de figuras como Javier Milei con Margaret Thatcher, y cómo esto puede influir en la percepción del partido contra Inglaterra.