Se debatió si vale la pena la experiencia de comer en restaurantes con estrellas Michelin, considerando el presupuesto limitado de la mayoría de las personas.
Se concluyó que, si bien no es algo cotidiano, la experiencia puede ser una "inversión" y marcar un "antes y un después" para quienes no conocen ese tipo de cocina o ambiente.
Se recomendó disfrutar de la experiencia cuando se presente la oportunidad, mentalizándose en la propuesta del lugar.