La Unión Europea implementó nuevas regulaciones para el mercado de criptomonedas el 1 de julio, buscando unificar las normativas nacionales y proteger a los inversores. Sin embargo, la aplicación de estas reglas ha resultado compleja, con solo una de cada cinco empresas criptográficas obteniendo la licencia necesaria para operar.
Gigantes como Coinbase lograron cumplir con los requisitos, mientras que otros, como Binance, fueron excluidos del mercado europeo. La normativa busca combatir estafas y proteger a los inversores minoristas, pero su efectividad y alcance están siendo cuestionados.
Un informe de Euronews revela que las nuevas reglas de la UE no aplican a compañías fuera de Europa, lo que podría permitir a empresas extranjeras desplazar a las locales. Los diplomáticos de la UE admiten la necesidad de ajustar la regulación el próximo año para abordar la operativa de tokens creados fuera del bloque.