La guerra en el Golfo ha recrudecido con ataques de Irán a instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y disparos de misiles contra un buque naval de EE. UU. Esta acción es una respuesta a ataques previos de Estados Unidos contra instalaciones iraníes.
Estados Unidos ha anunciado que volverá a atacar a Irán, mientras que informaciones extraoficiales indican que Irán planea atacar infraestructura estadounidense en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Jordania, Qatar y Chile, todos aliados de EE. UU.
Irán advierte que estos ataques serán devastadores y podrían interrumpir el suministro de petróleo y gas de la región durante años. La escalada bélica genera alarma mundial, especialmente por su impacto en el mercado petrolero.