El sistema de riego automatizado, además de optimizar el uso del agua y el tiempo, previene el estrés hídrico y el exceso de humedad en las plantas, factores que pueden derivar en enfermedades. El prototipo está diseñado para aplicarse en viveros y otras zonas desérticas.
Se ha planteado la posibilidad de ampliar el proyecto para incluir defensa contra heladas y medición de caudal de agua, buscando optimizar aún más el cuidado de las plantas y los recursos hídricos.