El partido entre Argentina e Inglaterra fue catalogado por las autoridades de Estados Unidos como el de "mayor riesgo de toda la competencia". Esta clasificación se basa en una seria evaluación del choque entre ambos equipos, no solo en el campo de juego sino también fuera de él.
Debido a esta calificación, el encuentro contará con el operativo de seguridad más exigente de todo el torneo. La medida busca prevenir incidentes y garantizar la tranquilidad durante el desarrollo del partido.