Se expone la complejidad de la organización de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra, considerado de alto riesgo. Se detallan las reuniones entre diversas agencias de seguridad (FBI, Servicio Secreto, policía local, FIFA) para diagramar el operativo.
La principal preocupación radica en la seguridad afuera de los estadios, aunque también se planea reforzar la seguridad adentro con duplicación de personal. Se mencionan controles en aeropuertos, terminales y alrededores del estadio, así como la dificultad de controlar la reventa de entradas que podría alterar la distribución de hinchadas.