Estados Unidos experimenta una ola de calor con temperaturas que superan los 40 grados en algunas ciudades, provocando además incendios forestales. El servicio meteorológico advirtió que estas condiciones se extenderán durante los próximos días.
Las autoridades mantienen alerta por golpes de calor, especialmente para personas mayores, niños y aquellos con enfermedades crónicas. La baja humedad dificulta las tareas para combatir los incendios activos en Colorado, Utah y Arizona.
Esta nueva ola de calor se produce semanas después de otro episodio de temperaturas extremas que afectó el este del país.