Se expresa un profundo odio y asco hacia los ingleses, calificándolos de "piratas, ladrones, hijos de puta y asesinos violadores". Se manifiesta el deseo de que Argentina gane el partido de manera contundente.
Se vincula el sentimiento antiinglés con la causa de las Malvinas, exigiendo que se devuelvan las islas y se pague una indemnización por el saqueo. Se enfatiza que la victoria sobre Inglaterra es lo único que importa, incluso por encima de ganar el campeonato.