El operativo de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra se triplicará en comparación con encuentros anteriores, como medida de precaución ante la alta tensión del encuentro.
Las autoridades argentinas habían enviado previamente un listado de 30.000 personas con restricciones para ingresar a estadios, conocidos como "barras", con el objetivo de evitar su acceso. Se presume que muchos de ellos no obtuvieron la visa o les fue rechazada.
A pesar de los controles, existe la posibilidad de que algunos individuos no registrados en el programa "Tribuna Segura" puedan asistir al partido. La obtención de visas para Estados Unidos presenta particularidades que podrían haber actuado como un filtro adicional.
La prensa internacional ha reflejado la creciente tensión previa al partido, con titulares que abordan desde supuestas lesiones de jugadores ingleses hasta acusaciones de favoritismo arbitral hacia Argentina. Medios británicos como The Sun y The Telegraph han publicado análisis sobre la rivalidad histórica y las tácticas de ambos equipos.
Se destaca la controversia generada por decisiones arbitrales, como la expulsión de Mbolo en un partido previo, que algunos interpretan como un posible beneficio para Argentina. La cobertura mediática busca calentar la previa del encuentro, recordando momentos clave de la rivalidad entre ambas selecciones.