El Mundial 2026 se enfrenta a condiciones climáticas adversas. El partido entre Noruega e Inglaterra se jugó bajo una sensación térmica de 41 grados, lo que llevó a considerar retrasar el encuentro.
A pesar de la alta temperatura, se decidió mantener el horario original. Las semifinales y la final se disputarán en estadios sin techo y sin refrigeración, lo que podría afectar el rendimiento de los jugadores.
Se recomienda prestar atención a las condiciones climáticas durante los próximos partidos, especialmente para el encuentro por el tercer y cuarto puesto y la gran final.