Meta Platforms enfrenta demandas de cuatro estados de EE.UU. que reclaman 1,4 billones de dólares, acusando a la empresa de diseñar Facebook e Instagram para generar adicción en usuarios jóvenes y de engañar al público sobre la seguridad de sus plataformas.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey son los estados demandantes.
Meta niega las acusaciones y argumenta que la adicción a las redes sociales no es una condición psiquiátrica reconocida.