Se destaca la amistad y los lazos comerciales entre Lionel Messi y David Beckham, quienes comparten una relación de largo tiempo. Si bien ambos son figuras del fútbol, la rivalidad entre Argentina e Inglaterra en el Mundial los pondrá en lados opuestos.
Se plantea la dificultad para Beckham de posicionarse en este contexto, considerando su cariño por Argentina y su rol ligado al fútbol inglés. A pesar de la tensión histórica, se reitera el mensaje de Scaloni de que es solo un partido de fútbol, aunque se reconoce la importancia de los vínculos personales.