Mercedes-Benz ha anunciado una inversión de 1.000 millones de euros para duplicar la producción de su planta en Hungría. La compañía busca responder a la creciente demanda y la volatilidad del mercado.
La planta húngara, ubicada en Kepstemet, se especializará en la fabricación del nuevo Clase C eléctrico. Tras la ampliación, se convertirá en la mayor planta de Mercedes-Benz en Europa y la segunda a nivel mundial.
Se proyecta que la inversión eleve la capacidad anual a 300 millones de dólares y genere 3.000 nuevos puestos de trabajo, sumándose a los 5.200 empleados actuales.