La empresaria Fabiana, quien denuncia ser víctima de amenazas y presiones en el Mercado Central para abandonar su inversión de 1.700.000 dólares, se dirige a la opinión pública y al presidente Javier Milei, a quien le envió una carta pidiendo intervención. Fabiana, con 30 años de trayectoria en el mercado, defiende su inocencia y su trabajo, negando ser testaferro de nadie.
Expone la magnitud de su inversión, que incluye cámaras frigoríficas y un galpón de 5.000 metros cuadrados, y relata cómo Milei le sugirió "buscarse un abogado" cuando le planteó su situación. Fabiana también menciona que conoce a Milei desde que él era puestero en el mercado.