El conflicto en Medio Oriente parece retroceder a niveles críticos, con la ruptura del acuerdo entre Arabia Saudita y Yemen. Yemen acusa a Emiratos Árabes Unidos de represión en el aeropuerto de Sanaa.
La situación genera enojo en Estados Unidos, incluso dentro del partido republicano, debido a la ineficacia de la política exterior actual y el resurgimiento del poderío iraní en el control del Estrecho de Ormuz y la circulación del petróleo.