Marine Le Pen ha confirmado su candidatura a la presidencia de Francia para 2027, tras una decisión judicial que revocó su inhabilitación para ejercer cargos públicos, aunque ratificó su condena por malversación de fondos europeos. La líder de extrema derecha anunció que apelará la medida de la tobillera electrónica y que competirá sin ella.
La decisión de Le Pen de presentarse a las elecciones desafía las expectativas de que cediera el paso a su joven protegido, Jordan Bardella. La condena por malversación de fondos europeos, que implica una pena de cinco años de inhabilitación, fue reducida por la Corte de Casación, permitiéndole mantener su aspiración presidencial.
El fallo judicial ha generado debate sobre la influencia de los jueces en la política francesa y la integridad del proceso electoral. Mientras tanto, Le Pen se muestra confiada en su capacidad para la campaña, a pesar de las restricciones impuestas.