Se revela que Diego Maradona, en su arenga a los jugadores antes del partido contra Inglaterra en el Mundial 86, les recordó la guerra de Malvinas, instándolos a jugar con fervor.
Esta táctica, según relatos posteriores de los propios jugadores, buscaba potenciar la motivación del equipo. Sin embargo, en público, tanto jugadores como el cuerpo técnico mantenían la postura de que era "solo un partido de fútbol".