Se advierte que no se le puede cargar a la selección argentina si no obtiene un buen resultado contra Inglaterra, ya que la ilusión de ganar es lo que impulsa a los hinchas.
Se diferencia este partido de una simple rivalidad futbolística como la que existe con Brasil. El enfrentamiento con Inglaterra tiene un componente histórico y cultural ligado a Malvinas, lo que genera una "sed de revancha" a través del fútbol. Se recuerda a jugadores que, en el pasado, mostraron actitudes que favorecieron a Inglaterra, generando descontento.