Se menciona la admiración de algunos por figuras como Churchill, Reagan y Margaret Thatcher, y cómo se esforzó la idea de que Inglaterra ganó las Malvinas.
Se hace referencia a la prensa de la época y cómo se construyó un discurso favorable a la postura británica, incluso con periodistas que admitían la derrota argentina.
Se plantea la pregunta de si el partido contra Inglaterra es solo fútbol o si tiene una carga histórica y emocional más profunda.