Sobre el envejecimiento de músculos y huesos, el doctor Escandola explicó que la evolución depende de la actividad física. Si una persona es activa, los huesos tienden a deteriorarse más rápido que los músculos. Por el contrario, en personas sedentarias, la musculatura se atrofia considerablemente.
Señaló que después de los 40-45 años, la pérdida de masa muscular es significativa si no se realiza actividad física anaeróbica con pesas. Destacó la importancia del músculo como protector y sostén del hueso, indicando que la caminata depende de la musculatura y no solo de los huesos.
Se mencionó la prevalencia de osteopenia y osteoporosis en mujeres, asociada a la caída hormonal, y la importancia de un equipo interdisciplinario para abordar estas condiciones, a menudo tratadas por endocrinólogos.