Se comenta cómo los futbolistas, tras un partido, experimentan emociones intensas y una gran pérdida de energía, llegando a perder hasta 4 kilos. Se menciona que los nutricionistas del plantel les proporcionan comida, incluyendo gaseosas para la recuperación.
Los jugadores describen sentirse "alegres", "contentos" y con ganas de bailar después de los partidos, lo que se denomina coloquialmente como "cachondo" o "tipsi". Se contrasta esta euforia con la actitud más seria cuando el equipo va perdiendo.