Mónica Romano, madre de Rodrigo De Paul, reflexionó sobre la constante motivación de la Selección Argentina, incluso después de haber ganado. Atribuye esta actitud al fuerte sentido de grupo y al compromiso de todos los jugadores con un objetivo común.
Destacó que el equipo se potencia mutuamente y que siempre buscan ir "para adelante", sin rendirse jamás. Subrayó la importancia del apoyo emocional y la contención que reciben, no solo del cuerpo técnico sino también de sus familias, como un factor clave en su rendimiento.