Se menciona que la cárcel de Ushuaia, hoy convertida en museo, albergó a presos de gran notoriedad, como el "petiso orejudo".
La cárcel, que funcionaba bajo un estricto régimen de castigo, fue prohibida por la comunidad internacional debido a sus condiciones inhumanas. La visita al lugar permite conocer su historia y los personajes que estuvieron allí recluidos, incluyendo anarquistas y figuras como el coronel Falcón.