Tomás Cataldi describe la vida de maltrato que sufrió por parte de su madre, a quien califica de "narcisista y manipuladora".
Relata episodios de violencia física, como golpes, y humillaciones constantes que minaron su autoestima, haciéndole creer que todo era su culpa.
El joven también muestra mensajes de texto de su madre donde le prohíbe usar la cocina y lo tilda de "vago de mierda", evidenciando un trato despectivo y controlador.