Se informa sobre un déficit de suministros médicos en Irán que supera el 87%, afectando a pacientes con enfermedades crónicas e hipertensión. Más de 24.000 pacientes crónicos carecen de atención adecuada, y más de 300.000 hipertensos han sufrido complicaciones graves por la interrupción de su tratamiento.
Esta situación se presenta en el contexto de un cese al fuego que no se ha producido, sugiriendo una posible relación con las tensiones entre Irán y Estados Unidos.