Estados Unidos atacó 140 objetivos en Irán, elevando la tensión en la región. Irán declaró formalmente cerrado el Estrecho de Hormuz, una medida que podría afectar gravemente el tráfico marítimo y el suministro de petróleo.
A pesar de las negociaciones, Irán se mantiene firme en su postura de controlar el estrecho. Estados Unidos, por su parte, busca impedir este control y mantiene sanciones contra Irán, afectando su capacidad para vender petróleo en el mercado internacional.