Martín Insaurralde, en plena investigación por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, fue fotografiado en una fiesta privada fumando un habano y visiblemente relajado. La imagen, difundida en redes sociales, reaviva el escándalo.
La fiesta, organizada en la residencia de Rodrigo Fernández Prieto, un influyente empresario de la construcción, congregó a un número considerable de personas. Insaurralde se mostró despreocupado, sin camiseta de Argentina, en un ambiente festivo.
La difusión de estas imágenes a través de redes sociales recuerda a otros casos, como el 'Shattegate', y pone de manifiesto la aparente impunidad con la que algunos funcionarios se manejan, generando controversia y debate público.