Se compara el estilo de juego de Inglaterra y Argentina, señalando que ambos equipos llegan a la instancia definitoria sin alcanzar su máximo potencial colectivo. Sin embargo, se destaca la presencia de individualidades de gran talento en ambos planteles, como Harry Kane y Bellingham en Inglaterra, y Messi en Argentina, que terminan resolviendo los partidos.
Se plantea la debilidad del juego colectivo en ambos seleccionados, pero se enfatiza que las figuras individuales son determinantes para ganar los encuentros. Se espera que la resolución dependa de la genialidad de sus talentos.