Se exponen los desencuentros internos en el equipo de Inglaterra, evidenciados por las críticas del entrenador Tuchel al rendimiento del equipo.
A pesar de la victoria y el avance a semifinales, Tuchel expresó su insatisfacción con la forma de jugar, generando tensión en el plantel.
Las declaraciones del entrenador sugieren una falta de armonía y un posible descontento entre los jugadores, lo que podría afectar el desempeño futuro del equipo.