Los incendios forestales provocados por la tercera ola de calor en Europa han afectado también a París, interrumpiendo temporalmente los servicios de trenes hacia y desde la estación Gare de Lyon. Si bien el servicio se normalizó, la situación evidencia el impacto de las altas temperaturas.
París y otras regiones de Francia registran temperaturas que superan los 40 grados Celsius, alcanzando los 37 grados en la capital. Las olas de calor y la sequía contribuyen a la propagación de incendios en el continente.