El aumento del precio del petróleo y la gasolina en Estados Unidos genera preocupación económica y descontento social. El presidente Trump busca mitigar el impacto con medidas como la instalación de estaciones de servicio con combustible más barato.
Analistas señalan que la guerra en el Golfo Pérsico es un factor clave en el alza de los precios. La situación económica se agrava, afectando el bolsillo de los ciudadanos y generando debates sobre la gestión de la crisis.