La gala de eliminación de Gran Hermano continuó con la incertidumbre sobre quién sería el próximo en irse. Se presentaron los números de la votación, indicando que la placa estaba reñida.
Se mencionó a Luana, Sol y Manu como los concursantes que aún estaban en competencia, y se generó expectativa sobre quién de ellos abandonaría la casa. La dinámica del programa mantenía el suspenso hasta el último momento.