El psicólogo deportivo Pablo Nigro resalta el "gen competitivo" del deportista argentino como un factor diferencial a nivel mundial.
Según Nigro, este gen no solo se manifiesta en el fútbol, sino en todas las disciplinas, y se traduce en la capacidad de rendir al máximo, independientemente del resultado.
La competencia se entiende como la habilidad de brindarse al 100%, una cualidad que los jugadores argentinos demuestran consistentemente en cada partido.