La embajada de Francia repudió públicamente los dichos de la vicegobernadora de Mendoza, Ebe Casado, contra el seleccionado de fútbol francés. Casado había calificado al equipo galo como un "combinado africano flojo de modales".
La respuesta de la embajada francesa enfatizó que negar la nacionalidad de los jugadores por su origen o color de piel constituye discriminación. El incidente generó debate sobre el racismo en el ámbito deportivo y político.