La previa del partido de Argentina se vive con fervor en Estados Unidos, donde el olor a asado y la música de la hinchada crean un ambiente festivo.
Un ciudadano estadounidense, casado con una argentina, se unió a la celebración, demostrando su pasión por el fútbol argentino heredada de su suegro. A pesar de ser local, se siente parte de la comunidad argentina.
Los hinchas expresaron su felicidad por la experiencia mundialista y la calidez de la gente, a pesar de las campañas negativas que, según ellos, buscan desestabilizar al equipo.