La compra de entradas para el Mundial se ha convertido en un juego de inteligencia, donde los aficionados planifican estrategicamente segun el avance de sus selecciones. Se menciona el caso de Colombia, que tuvo que revender entradas al no clasificar a la siguiente instancia.
Esta dinamica resalta la importancia de anticipar el desempeño del equipo para optimizar la inversion en entradas y viajes, adaptandose a las posibles contingencias del torneo.