Los altos precios de las entradas para las semifinales y la final del Mundial son motivo de asombro y discusión. Los valores para acceder a los partidos clave alcanzan cifras exorbitantes, llegando hasta los 10 mil dólares para una semifinal y hasta 29 mil dólares para la final.
Se detallan los costos de vuelos y entradas, que superan los 6 mil o 7 mil dólares por persona para ver la semifinal contra Inglaterra, y se estima que el costo total, incluyendo alojamiento, podría superar los 10 mil dólares.
Los comentaristas comparan estos precios con los del Mundial anterior y señalan que, a pesar de ser semifinales, los valores son extremadamente elevados. Se menciona que incluso para ver un cuarto de final se pagaron sumas considerables.
La conversación también aborda la rápida desmantelación de estadios post-partido y la reconversión de césped. Se especula sobre la posibilidad de conseguir entradas a través de reventa, especialmente si los partidos no fueran tan atractivos como una hipotética final entre potencias.